Pero volviendo a lo cotidiano, hoy quiero enseñaros lo que ocupará en los próximos días parte de mis pensamientos. Un servilletero!!.
Una de mis recientes adquisiciones. Hacía tiempo que tenía en la retina esa mariposa. Cuando la ví en una de mis incursiones me llamó la atención inmediatamente. Como servilletero... no es que me convenciera nada la verdad, más bien todo lo contrario. Pero como pieza alrededor de mi cuello, ... eso ya era otra cosa!!

La mariposa en sí me fascinó por su delicadeza. Me acordé del Museé d'Orsay de París. Los impresionistas, el edificio con su gran reloj, recordatorio constante de que en otra época fue una importante estación ferroviaria, las enormes salas decoradas con objetos Art Nouveau, revestidas de imponentes paneles de madera, lámparas Tiffany, jarrones bellamente adornados con flores y animales.... . Siempre que visito París me doy una vuelta por allí. Me parece un rincón mágico y silencioso en medio de una ciudad con tanta vida.
La mariposa del servilletero parecía salida de unos de esos jarrones, o de la pantalla de una preciosa lámpara. Parecía que había venido volando desde allí.
Decidí que vendría conmigo, pero por supuesto, esperaría a las rebajas. Sí, ya se que suena raro y hasta un poco excéntrico, un servilletero rebajado!!
Pero se trata de añadir un poco más de encanto al objeto, es como si lo hubiera comprado en un rastrillo o algo parecido. No es lo mismo ir y comprarlo a su precio sea el que sea. No!! Se trata de rebuscar entre la enorme cesta de cosas rebajadas, revolver, con la incertidumbre de saber si estará o no. Para mí, es importante. Forma parte del juego, de la historia que luego acompañará al diseño final y que le dará un valor intrínseco, único. Que hará que sea especial.
Desde que veo la pieza, hasta que termino el diseño, paso por varias etapas, emocionantes y muy divertidas en algunos casos. Y todas ellas son necesarias pues configuran su historia.
Puede que algunos penséis que es una tontería, pero creedme, no lo es.
A partir de ahora entro de lleno en la siguiente etapa,... localización de piedras y demás piezas que en mi cabeza ya están más o menos perfiladas. Otra búsqueda. A veces me lleva varios días dar con lo que quiero, otras termino cambiando de idea porque mi retina choca de pleno con una pieza que es la perfecta.
Por supuesto, y como siempre, vosotros seréis los primeros en ver el resultado y os contaré cómo lo diseñé.
Ahora os dejo con la mariposa.








