Desde que comencé a diseñar, he tenido la fortuna de tener de cerca a los mejores y más rigurosos críticos. Tú y tú. Puede parecer una tontería, pero siempre he valorado su opinión por objetiva y por estar llena de veracidad. Nunca han alabado nada que no les haya gustado, y si la respuesta por su parte, venía cargada de una dosis negativa, también lo decían.
Me tranquiliza contar con ellos.
Y os preguntareis,
"Y esto, a que viene?"Está relacionado con lo que os quiero contar. En una de las muchas conversaciones telefónicas que mantenemos, me dijo un día,
"quiero que diseñes una colección exclusiva de collares para mi firma". Me quedé sorprendida. No me lo esperaba. Era un proyecto que me imponía bastante respeto. De hecho, os adelanté algo
aquí. Desde el primer momento tuve algo claro, conociendo su opinión sobre mis diseños, si me había hecho este encargo, es porque de verdad lo quería.
Se trataba de diseñar una colección en la que se apreciaran los diseños que me caracterizan, pero teniendo en cuenta la esencia de la firma. Esto era lo más difícil! Plasmar dos estilos en un diseño. Todo un desafío!.
La colección consistiría en tres diseños diferentes. Dos de ellos, aún siendo distintos estarían disponibles en las mismas combinaciones de colores y el colorido del último englobaría a los otros. Un total de
siete piezas.
Estos eran los requisitos. A partir de aquí, empezaba mi desafío.
Después de estudiar minuciosamente los personajes que componen parte de esta firma y cuya esencia debía de ser mi inspiración, saqué en claro que el
negro tenía que ser un gran protagonista.
Los collares debían ser largos, tipo
soutoir como ellas estarían dispuestas a llevar. No son de las que se ponen cualquier cosa. Necesitan siempre estar impecables y mirar con altivez a todo aquel que pase por su lado.
Encontré unas piezas italianas negras en forma de flor. Teniendo en cuenta en quien me inspiraba, pensé que era totalmente adecuado diseñar uno de los collares a partir de esta pieza.
Este primer diseño, se realizó como un largo
soutoir de dos vueltas. De piedras negras facetadas, combinadas con piezas de color rosa palo, creando de este modo una serie que se repetiría a lo largo del collar. Coloqué la flor grande en la parte izquierda del mismo y decidí que la flor mas pequeña sería la pieza central de la vuelta que rodea el cuello. Un diseño muy simétrico, dejando que la flores aporten la irregularidad que tanto caracteriza a mis collares.

El colorido de los otros dos collares de este modelo sería, por un lado en
negro y turquesa porque siempre me ha parecido elegante, y al mismo tiempo alegre por la viveza que tiene este tipo de azul.
La otra combinación elegida fue en
negro y malva. Elegante, sencilla sin necesidad de más colores.


Una vez que resolví la cuestión del colorido, y siempre con la idea de collares largos, elegantes pero a la vez versátiles para utilizarlos en múltiples ocasiones, comencé con el segundo diseño.
Se me ocurrió que mis inspiradoras, estarían encantadas de reunirse en un salón y charlar durante toda la tarde mientras acariciaban las cuentas de sus collares, vestidas entre terciopelos, encajes, piedras y plumas.

Con esa imagen en mi mente, diseñé el segundo collar, un
soutoir negro con dos vueltas, que nacen a partir de unas lazadas hechas de terciopelo. Para darles el volumen necesario les añadí unas enormes piezas facetadas, respetando las combinaciones de color del diseño anterior, rosa, turquesa y malva manteniendo el protagonismo del negro.
En el caso del collar negro y malva, decidí que daba un aire más elegante si combinaba el malva con bolas rosas translucidas y el negro con grises.


El ultimo collar es un diseño homenaje a todos los colores que han formado parte de esta colección, representados por las piedras facetadas grandes y los lazos de terciopelo. En este caso, consideré que la largura de la pieza debía de verse limitada a cambio de la explosión de colores.

Fiel a mi filosofía de un toque irregular, y aunque los tres diseños están realizados con las mismas piedras facetadas negras, en cada modelo, la disposición de las mismas es diferente.
Así nació esta
colección. Ha sido un proyecto largo, desafiante pero muy estimulante, porque tenía que mostrar en todo momento la esencia de su firma. Un
Jardín en el que conviven las señoritas mas insolentes, las Lulailas, altivas y elegantes que podemos encontrar, junto con los tocados que todas ellas sueñan con poder llevar. Ellas debían ser mi fuente de inspiración y su esencia la que quedara representada en cada diseño.
Cuando terminé, me di cuenta que estas señoritas querrían lucir cualquiera de los diseños, por lo que me dí por satisfecha.
Sí. Esta colección está diseñada exclusivamente de
PQmelomerezco! para El Jardín de Lulaila.Y digo en exclusiva porque
unicamente está a la venta en su jardín.
Para verla con más detalle la encontrareis
aquí.No hubiera sido posible llevarla a cabo si no hubieramos dejado olvidado nuestro parentesco para poder tratar con el maximo rigor posible el proyecto. Después de que ella me propuso este encargo, me dejó libre para decidir el colorido, el diseño y en ningún momento interfirió. Vió la colección una vez terminada y con la seguridad que le caracteriza una vez tomada la decisión, opinó como ella solo sabe hacer, con su verdad.
El resultado es el que habeis visto. A ella desde el primer momento, le gustó.
Ha sido un honor y una experiencia increíble formar parte de este
Jardín. Un jardín que comenzó como un sueño y que gracias a su saber hacer, entusiasmo, esfuerzo y el minucioso trabajo que le caracteriza, hoy es una maravillosa realidad. La prueba irrefutable es su estupenda
web.
Hay sueños que sí se pueden hacer realidad.
Gracias por confiar en mí.