
Bueno, pues ya estoy aquí de nuevo, después de pasar unos fantásticos días en Roma. Sí, han sido unas minivacaciones en la Ciudad Eterna; es el regalo de cumpleaños que nos hemos hecho Gregory Peck y yo (los dos cumplimos años en febrero, y éste año la cifra es de cierta relevancia).
Qué se puede decir de Roma.
Es una maravilla para los sentidos pasear por la Via Dei Condotti y ver los escaparates de Prada, Dior, Valentino (qué lujo),.... y por supuesto sin fijarse en los precios que son de verdadero infarto, verdad
Aralis?.

La escalinata de la Piazza de Spagna con un sol radiante, llena de gente, el obligado capuccino en el caffé Greco, y la Fontana de Trevi para tirar la moneda. (Hay que volver a Roma siempre que se pueda). Un aperitivo para descansar los pies en cualquier terraza,... La Dolce Vita!
Ya la estoy echando de menos.

Por cierto Maca, tu hadita y yo entramos muy dignas en Valentino, como te dije que haríamos, y después de preguntar los precios de algunos bolsos, en cuanto empecé a palidecer nos salimos tan estupendas, y con el paso firme.
Lo bueno de Roma es que disfrutas callejeando por cualquier parte, El Panteón, con su cervecita de rigor en una terracita de la plaza, con el ruido de la fuente como telón de fondo junto con las palabras en italiano que oyes por todas partes (son bastantes ruidosos, pero ahí está su encanto). Es una lengua que me tiene fascinada.
Que no falte un vistazo al Foro y al Coliseo que siempre que lo veo me sigue impresionando. Y para terminar el dia una cenita en el Trastevere. Cita obligada.
Y en cuanto a las compras, hubo suerte, me he contenido en las rebajas de aquí, con una total infidelidad por mi parte a Bimba y Lola, (otras rebajas caerán), pero la ocasión merecía el esfuerzo que me ha costado, porque aparte de los precios de infarto de ciertos locales, se podían encontrar otros menos perjudiciales para la salud.
Además, he ido cargadita de promesas de regalos de mi familia, con lo que algún lujo que otro me he podido dar. Este año los regalos de mi cumple han sido romanos. (Una vez leí que no te puedes ir de Roma sin un buen par de zapatos, y me pareció un buen consejo a cumplir).
Así que ya veis que el viaje ha salido de fábula, (aunque los comienzos del mismo fueron caóticos, pero eso lo dejo para otro dia). El tiempo ha sido otro regalo, todos los dias con un cielo azul y ni una nube. Con los consejos de
Coco, la maleta ha pesado poco y los conjuntos propuestos han sido un éxito, claro que yo añadí algún collar que otro, jajajaja. Mil gracias Coco.
Bueno, mañana no podré hacer nada porque es mi dia clave, pero he venido cargadita de ideas, así que el próximo post, será con los últimos trabajitos. Prometido.
Arrivederci